lunes, 7 de marzo de 2011

Comparaciones sobre el desarrollo social europeo y el precio del pulpón

Intentando establecer un diálogo amigable con el camionero que está llevando el contenedor con todos mis enseres de Barcelona a mi nuevo domicilio en Montevideo....

Camionero: ¿Y está bravo allá no?

Yo: Si, hay muchos empleos asociados a la construcción que han desaparecido por eso hay mucho desempleo.

Camionero: Y si...Allá es todo muy caro, acá los alimentos son muy baratos.

Yo: Bueno (nota mental, discrepar en este tipo de diálogos es un error), a mi me soprende que halla cosas como el kilo de arroz que sea igual o más caro en Uruguay que en España.

Camionero: (parafraseando al sujeto, pues no recuerdo las palabras exactas), eso no es cierto (y con un dejo de ofensa en su voz), allá la gente compra muchas que no son importantes (eufemismo, para decir son todos unos consumistas superfluos), pero acá ayer yo me compre un pulpón que me salió baratisimo y que seguro que en España no lo encontrás.


Conclusiones:
  • No se ha de contradecir la visión del mundo de la gente, lo que diga un "extranjero" seguramente es mentira.
  • Cualquier progreso social, humano o de infraestructuras, de un país desarrollado queda relegado a un segundo plano en comparación con el disfrute sensorial de un pulpón a la brasa.
Y después uno se extraña cuando quieren subvencionar el asado de tira.

PD: Marcelo tu teoría sobre las construcciones mentales que se hace un uruguayo para ser feliz se corroboran día a día.

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